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¿Por qué pica un pez?
¿Qué es lo que impulsa al pez a tomar el anzuelo? ¿A qué hora del día es más probable la buena pesca? ¿Dónde?. Estas son las preguntas que con más frecuencia se formula el pescador deportivo. Poco tiempo después de que el hombre inventara el anzuelo para pescar, descubrió que a veces la pesca era fructífera y otras veces completamente nula.
Durante miles de años ha estado tratando de averiguar la razón de esto. Ha llegado incluso a culpar a los “malos espíritus”, al tiempo, y a la Luna misma. Aún hoy es posible que consulte algún almanaque de pesca que se supone le informará el día en que la pesca será más fácil. Algunos pescadores modernos consultan el barómetro, en la creencia de que los peces pican más cuando la presión atmosférica aumenta. Un pez que nada a corta distancia de la superficie del agua y se sumerge a la profundidad, se somete a cambios de presión mucho mayores que los relativamente insignificantes de la presión atmosférica.
Hay solamente tres razones por las cuales un pez muerde el anzuelo: está ham-briento, está enojado, o simple-mente siente curiosidad. Algunos peces son luchadores por instinto y atacan a cualquier objeto en movimiento. Otros, son insaciable-mente curiosos y se aglomeran alrededor de cualquier objeto extraño que caiga al agua.
El hambre es la razón principal por la cual un pez toma la carnada.
Cuando un pez come todo cuanto puede aceptar su organismo, muy poco es lo que ingiere en las 24 horas siguientes. En condiciones normales, un pez comienza a buscar alimento temprano en la mañana y llena su estómago lo más rápidamente posible.
Después de esto, poco es el interés que despierta en él hasta un anzuelo con car-nada, excepto al anochecer, cuando es probable que se dedique a buscar un bocado antes de retirarse a dormir. Las horas activas de un pez varían.


La mayoría de los peces poseen costumbres diurnas pero, a pesar de esto, si se hallan aún hambrientos al oscurecer, siguen acechando presas. Los peces grandes, que encuentran trabajo en llenar sus estómagos, con frecuencia atacan después de oscurecer.
En consecuencia, el pescador podrá cobrar su espécimen más grande cuando ya se haya ocultado el sol. Se sabe que el surubí se alimenta de noche y yace durante el día en el agua profunda, bordeando las hierbas.
Se traslada a aguas poco profundas durante la noche, para alimentarse con los peces pequeños. La mayor parte de las especies se alimentan durante las horas del día. Al avanzar la tarde, vuelven a aguas profundas para pasar la noche.


