

Publicación declarada de Interés Turístico
Resolución 0231/01 Mar del Plata
Edición mensual de distriución gratuita en comercios adheridos
Director: Teodoro Penoff
Secretaria de Redacción: Ing. Marcela Elisabeth
Relaciones Públicas: Alicia Demicheli
Edición gráfica: Gráfica G&G
Edición Internet: Info 19
Diagramación: TP Producciones
Redacción:
TE/Fax:
(54-223)475-1420/
(54-223)538-5008
alternativadeportiva
![]()
alternativadeportiva.com
Editada en Mar del Plata, Rep. Argentina.
Prohibida la reproducción total o parcial del material y diseños de este ejemplar, salvo que sea citada la fuente de origen.
Registro de la Propiedad Nº: 2338268
HISTORIAS DE VIDA
Por Ariel .
PESCANDO EN KAYAK
(en un lugar de la costa bonaerense)
Lunes 11 de febrero. 5:35 a.m. El cielo, azul oscuro; en el horizonte, el nacimiento de un nuevo día. Rápidamente un repaso de las cosas por llevar (chalecos salvavidas, botellas de agua, bolsa de red, pinzas, guantes, caña, carnada, señuelos, revisión del kayak y remos) y despertar a mi hijo, ahora él me acompañaría. Nos pusimos bastante protector (esto es importante), una lavada de manos y al agua. Mi corazón latía de emoción, pues ya había escuchado varios peces saltar. 5:58 a.m.: zarpamos.
Mi hijo con una caña Spinit acción media (8 -20 lbs), un reel Abu Garcia 5500 con línea de 20 lbs y leader de 60 lbs, con un señuelo minnow color amarillo. Yo con una caña Bamboo, acción dura (20 - 50 lbs), un reel Abu Garcia 7000 con línea de 30 lbs y leader de 100 lbs, y un señuelo CD-14 mag. La madre naturaleza no tardó en darnos sus frutos, mi hijo me hace señas de que ya trae una pieza, no me terminaba de decir cuando yo también traía otra, una rápida recuperación y agarré con mi rapala una pescadilla de unos 70 centímetros y 2 kilos de peso aproximadamente, la solté y me dirigí a darle apoyo a mi hijo, que también traía otra pescadilla.
Continuamos troleando ya más profundo en busca de meros y salmones. Y de repente ¡zas!, un fuerte tirón... ¿que será eso que se defiende tan bien?, al recobrar ví un gatuzo de muy buen tamaño, (estos nobles pescados poseen bajo su duro cuero un par de excelentes filetes). Le dí una mano a mi hijo que ya tenía un mero de regular tamaño. Continuamos troleando, una leve brisa nos refrescaba, el mar en calma, el sol ya bañándonos con su luz y la temperatura de unos 25 o 26 grados. Continuamos troleando por el fondo logrando sacar 2 meros más de regular tamaño.

A lo lejos logramos ver cómo unas anchoas andaban a la caza de pequeños peces, nos enfilamos hacía ellas, las miramos varias veces, pero son muy rápidas; para cuando llegamos al punto donde las habíamos visto, ya estaban a 200 metros de nosotros, anduvimos por un rato y nada. Ya siendo hora de regresar, así lo hicimos, pues estábamos a unos 4 kilómetros de distancia del campamento. Arribamos siendo las 10:45 am.
Un chapuzón para mitigar el calor y a disfrutar de un rico desayuno preparado por mi esposa; café con leche y jugo de naranja. Una leve plática de la pesca, a filetear los pescados y después a ir al pequeño poblado. Por lo regular no tomo cerveza, pero aquí, aquí es otra historia. Unas milanesas con mucho limón, una ensaladita de tomates y cebolla y en compañía de mi esposa, con los pies desnudos tocando la arena, que más se puede pedir. Más tarde un baño en el mar, una relajante siesta y luego otro remojón, pues el calor apretaba y después, ¿que creen? Después levantó un poco de viento, el suficiente para impedirnos salir con el kayak, por lo que optamos por cocinar. A poner todos manos a la obra y el resultado una comida de reyes.
Filete de pescado rebozado acompañado de una sopa de arroz blanco y una ensalada de lechuga con pepino y tomate, ¡de primer mundo ..! Más tarde, paseo por la playa y una vuelta por donde planeaba ir al otro día; vimos por un rato pescar a las gaviotas y otras aves. Mi hijo que nos acompañaba, me decía, -¿Qué tal si mañana troleamos en el jet sky?, -Buena idea, me gusta. Regresamos al campamento y la tarde ya llegaba a su fin, el sol se ponía. Una arreglada general, un baño con agua dulce, la plática de sobremesa, una cena ligera de cereal con fruta, a mirar el cielo y sus estrellas y a escuchar hablar a los peces en sus saltos.
Hora de ir a la cama, a soñar con mis capturas, qué señuelo usaría y la idea del jet sky, ¿funcionaría?, así sí podría acercarme a las anchoas... Dulces sueños, los del pescador deportivo...