

Publicación declarada de Interés Turístico
Resolución 0231/01 Mar del Plata
Edición mensual de distriución gratuita en comercios adheridos
Director: Teodoro Penoff
Secretaria de Redacción: Ing. Marcela Elisabeth
Relaciones Públicas: Alicia Demicheli
Edición gráfica: Gráfica G&G
Edición Internet: Info 19
Diagramación: TP Producciones
Redacción:
TE/Fax:
(54-223)475-1420/
(54-223)538-5008
alternativadeportiva
![]()
alternativadeportiva.com
Editada en Mar del Plata, Rep. Argentina.
Prohibida la reproducción total o parcial del material y diseños de este ejemplar, salvo que sea citada la fuente de origen.
Registro de la Propiedad Nº: 2338268

PESCADO A LA PARRILLA CON SALSA DE MARISCOS
Ingredientes:
E½ Kg filete de pescado; ¼ Kg de camarón crudo y pelado, ¼ Kg de calamar, cortado en pedazos pequeños; ¼ Kg de vieiras; 2 cucharadas de manteca; 2 cucharadas de cebolla blanca, picada finamente; 6 dientes de ajo, picados finamente; ¼ taza de vino blanco; ½ taza de crema de leche; sal y pimienta al gusto..
Guarnición:
Perejil picadito y una tajada de limón
Preparación:
Sazone el pescado con sal y pimienta negra. Caliente la parrilla y ase el pescado justamente cuando la salsa de mariscos este casi terminada para que se puedan servir calientes. Derrita la manteca a temperatura media en un sartén de buen tamaño, añada la cebolla y el ajo, cocine por unos dos minutos. Añada los camarones o gambas y cocine por dos minutos más. Añada el vino blanco, mezcle bien y cocine por dos minutos más. Añada la crema y cocine hasta que los camarones estén casi listos. Añada el calamar y las vieiras, cocine por solo uno a dos minutos y retire del fuego. Sirva la salsa de mariscos al lado o encima del pescado a la parilla, espolvoree con el perejil picado. Acompañe el pescado y la salsa de mariscos con una tajada de limón, papas al perejil, verduras al vapor y pan.
COMO EVITAR CHICHONES, HEMATOMAS, MORETONES
![]()
Para evitar que se produzca un chichón cuando se ha recibido un golpe en la cabeza, aplíquese inmediatamente sobre la piel un trozo de hielo o, si esto no se tiene a mano, una compresa de agua lo más fría posible.
Si no se dispone ni de hielo ni de agua fría (por ejemplo en una excursión campestre) debe colocar en el sitio dañado una moneda y ejercer sobre ésta una fuerte presión. Y no hay que olvidar las compresas de árnica, producto que debe encontrarse en todo botiquín y que ha calmado el dolor de los chichones de decenas de generaciones de niños traviesos..

