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Registro de la Propiedad Nº: 2338268
Pez Vela, Marlín y Atún
Por Benito Solanas
Pesca ¿sofisticada?
En 1915, el capitán Bill Hatch ideó el método de pescar dejando derivar el sedal, y con ello abrió las puertas al aficionado hacia la pesca del marlín y del pez vela, tan abundantes en el mar de las Antillas. Estos peces golpean a la “víctima” con un espolón y, habiéndola atontado con el golpe, vuelven sobre ella y la toman con sus grandes bocas La estratagema de Hatch colocó al marlín y al pez vela, hasta entonces considerados como simples estorbos, en el núcleo privilegiado de la pesca mayor.
La asombrosa potencia de sus brincos cautivó a los pescadores aficionados en general. El descubrimiento de Hatch alteró los contornos de los barcos durante los cruceros de pesca. Comenzaron a surgir de sus bordes, largas y delgadas cañas, en un principio, de bambú.
El sedal del pescador entra al agua por el lado de la popa, alejado del remolino causado por la hélice, manteniéndolo en la superficie del agua y haciéndolo brincar como si fuera un pez asustado. Cuando emerge un pez vela o un marlín y golpea el señuelo con su espolón, el golpe es lo suficientemente fuerte como para liberar sedal del reel.
La repentina flojedad del nylon permite al señuelo quedar a la deriva en el agua, mientras el pez retorna para tragarlo antes de poner nuevamente tenso el sedal. Este acto se sincroniza de manera que se produzca la clavada en el engullido.

El pez vela, largo y esbelto, puede rebotar sobre la superficie del mar como si se tratase de una piedra plana. La expresión “nadar sobre la cola” sirve para describir esta habilidad característica del pez vela. Hay muchas variedades de pez vela, pero las dos más importantes son: el del Atlántico y el del Pacífico.
La mayoría de la especie del Atlántico se pesca en las aguas azules de la corriente del Golfo. La especie del Pacífico abunda más en aguas de Acapulco (México). Al marlín le falta la aleta dorsal que distingue al pez vela, pero en cambio lo supera en fuerza y velocidad. La mayoría de los peces vela se en-cuentran por debajo de los 50 Kg de peso (promedio); el marlín, por su parte, excede esta marca, y a veces su peso sobrepasa los 500 Kg. En todo aspecto son más pesados y más difíciles de cobrar con una caña y un reel.
El atún también se ha convertido en un gran favorito de los pescadores deportivos. Son luchadores, de buena carne y todavía se los puede considerar algo abundantes. El atún grande es un pez bravo, y tiene la costumbre de sumergirse hacia el fondo del mar cuando se agota.
No brinca al quedar clavado, pero, en ese cuerpo, cada partícula de abundante energía es invertida en desarrollar mayor velocidad en su carrera de escape, de allí la necesidad del uso de equipos sofisticados.
¿Por qué cuando alguien llama a un número equivocado, nunca está ocupado?
¿Por qué las cosas siempre se encuentran en el último lugar donde se las busca?
¿No es algo poco tranquilizante que los médicos se refieran a sus trabajos como “prácticas"?

